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lunes, 21 de septiembre de 2009 |
La luz de Allende
El ministro del Poder Popular de presentación del libro Allende, la luz, rememora el valor del revolucionario chileno y llama a la unidad de todas las fuerzas de cambio. Este libro, este personaje en particular, esta “luz”, nos ha hecho emocionar nuevamente al punto de que le comentaba a un amigo que en Venezuela estamos desarrollando el programa de la Unidad Popular. La presentación de Gabriela, defensora del pueblo, es tan sencilla como profunda. Entre muchas cosas destaca la necesidad que se planteó Allende de consolidar la organización de los trabajadores y la organización política. Es lo que Mészáros hoy nos recuerda como errores que no debemos cometer: no olvidar lo indispensable de “reconstruir la unidad entre la reproducción material y la esfera política”. También alude Gabriela a que la revolución se hace no solo en el plano político, sino en el cultural, el social y el económico. Ya hemos tenido experiencias que demuestran que el capitalismo debe ser demolido en todas las facetas donde penetró: la producción, la religión, la educación, el tiempo libre, el arte, etc... Tomar el poder formal no es sufi ciente, se trata de transformar todas las facetas de la vida. Es crear una nueva mentalidad. Marx lo planteó: “La revolución es social, no sólo política”. Y así Gabriela hace una síntesis de lo esencial del pensamiento de Allende que incluye aquella frase profética: “...pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza...”, y hoy en Venezuela el presidente Chávez demuestra la rigurosidad de ese dictamen que se propaga por Latinoamérica, el Caribe y el mundo entero. Luego Luis Navarrete Orta hace otro tanto. Nos introduce en el legado ideológico de Allende, nos menciona los riesgos que los procesos de cambio tienen y han tenido, y nos alerta a no repetirlos. Nos habla de la coherencia política y la ejemplaridad del Presidente asesinado, sus cualidades de organizador, y sentencia que Allende es un “poderoso faro que ilumina”. El texto no tiene desperdicio: presenta la táctica de la Unidad Popular, el programa de Gobierno, un discurso del líder en el Parlamento —el mismo que lo traicionó— y las primeras 40 medidas. Me referiré a algunos aspectos del programa absolutamente coincidentes con lo que hoy ejecuta el Gobierno bolivariano. Es impresionante la sincronía ideológica de estos grandes hombres: Salvador Allende y Hugo Chávez, y de los pueblos que han luchado con ellos. La táctica de la Unidad Popular se fundamentó en agrupar a todos los sectores progresistas, y allí está nuestra Constitución Bolivariana, que abrió espacios a todas las tendencias ideológicas. De izquierda, de centro-izquierda, de centro, marxistas, religiosas, demócratas, cristianos, evangélicos, socialistas de todo tipo. En fin, toda la gente decente urgida de un gran proyecto de unidad nacional, que nos permitiera salir de la pesadilla a que fuimos sometidos por la fuerza. El programa hace un diagnóstico certero de todos los males de la sociedad chilena, que a pesar de ser un país rico fue sometido por la explotación imperialista, los monopolios, y las ventajas otorgadas a las oligarquías locales. La desnutrición, el alto costo de la vida, la educación excluyente, la salud, la explotación del trabajador, todo es desglosado científica e irrefutablemente. Y luego los detalles enunciados en el programa: ● Una nueva Constitución. ● La idea del revocatorio. ● La planifi cación centralizada. ● Las acciones económicas, sociales, culturales y políticas. ● La defensa de la nación como una tarea de todo el pueblo. ● El rechazo del uso de la Fuerza Armada para reprimir y su incorporación a las tareas sociales y económicas. ● La concepción de una economía mixta, pero con los recursos estratégicos en manos del Estado. ● La eliminación de los latifundios y la elevación del campesino como fuerza determinante. ● La liberación del dominio del capital extranjero. ● El aseguramiento de tierras para las comunidades indígenas. ● La apertura de nuevos mercados y el control de la devaluación de la moneda. ● La construcción de una cultura nueva surgida de la lucha contra el individualismo. ● La transformación de la educación y sus métodos castrantes. La reforma universitaria. ● La posición de defensa activa de la independencia de Chile, que implica denunciar a la OEA como instrumento y agencia del imperialismo: “El Gobierno popular tenderá a la creación de un organismo realmente representativo de los países latinoamericanos”. ● La solidaridad internacional con los pueblos que luchan por su liberación. Esta es una selección arbitraria de lo coincidente con nuestros principios rectores. Son medidas liberadoras profundas. Representan la superación del capitalismo. Por eso Allende fue asesinado. Por eso quieren asesinar al presidente Chávez. Pero la experiencia no fue en vano. Nuestro líder y el pueblo ya sabemos combatir en los terrenos donde sorprendieron al mártir. Hacia allí vamos compañero Allende. Esta vez concretaremos. Por eso vives. Por eso este y muchos más libros, publicaciones, ensayos, películas, documentales. Tu ejemplo nos ha guiado. Las realizaciones de tu programa se van concretando. ¡Patria, socialismo o muerte!
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